Pastores

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Luis e Isabel Rodriguez

martes, 11 de agosto de 2009

Y PERSISTIO EN BUSCAR A DIOS - 9 de Agosto 2009

Tomamos la lectura de II Cron. 26:5 El Rey Uzías hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que Había hecho su padre Amasías. Persistió en buscar a Dios en los Días de Zacarías, entendido en las visiones de Dios; y en el tiempo en que Buscó a Jehová, Dios le Prosperó.
¡Persistió! mejor dicho, ¡insistió!, ¡no desmayó!, ¡perseveró! Frases que nos llevan a tener una voluntad firme, a ser radicales, a ser insistentes en una búsqueda continua por las cosas de Dios; un llamado, firme un llamado del cielo para seguir a Cristo y hacerlo con todo el corazón.
Como buscar un Avivamiento
En el Avivamiento es necesario buscar a Dios, persistir en hacerlo y ¿Cómo, de que manera?
1. Santificarse.- volverse en amistad con Dios con un arrepentimiento genuino, quiere decir que el enemigo no tenga argumentos contra nuestras vidas, que no tenga de que acusarnos. Si necesito arreglarme con mi prójimo debo hacerlo ya, poner en orden nuestras vidas, todo aquello que ofende la santidad y la autoridad de Dios, caminar en camino correcto. Persistir en estar en santidad.
2. Meditar en su palabra.- para hacer lo recto ante los ojos de Dios, deleitarse, insistir en leer de día y de noche y si puedo tres veces al día pero persistiré.
3. Servir en su casa.- Servirle con amor a tiempo y fuera de tiempo con voluntad porque somos sus siervos, oremos que Dios ponga disposición para hacer su obra con ánimo y mucha voluntad.
4. Ser buena tierra.- Oremos, insistamos en clamor a Dios por ser buena tierra; lo que implica que traigamos fruto, pues una buena tierra dará buen fruto, ese fruto que permanezca.
5. Dios nos haga guerreros de su ejército.- y para hacer la guerra tenemos que tomar toda la armadura de Dios y prepararnos para ello con palabra, estudios, en intercesión orando. En (Nehemias 4: 17-23) El estaba edificando el templo y con una mano trabajaba y con la otra tenía la espada y Dios le dio la victoria.
“Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. 18 Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí.
19 Y dije a los nobles, y a los oficiales y al resto del pueblo: La obra es grande y extensa, y nosotros estamos apartados en el muro, lejos unos de otros. 20 En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros. 21 Nosotros, pues, trabajábamos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas. 22 También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, y de noche sirvan de centinela y de día en la obra. 23 Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestro vestido; cada uno se desnudaba solamente para bañarse”.
Edificaban con Alabanza, con espada (guerra espiritual), en unidad, velando en oración, revestidos de amor, Y Dios peleaba por ellos.
Tenemos que estar alertas siempre, persistiendo, tarde, mañana y a medio día orando y clamando a nuestro Dios.

Pilares del Avivamiento
a. Evangelizar.
b. La santidad.
c. El enseñar a otros (de gracia recibimos y de gracia damos) discipular.
d. La adoración.
e. Darle toda la Honra al Espíritu Santo y a todo lo que es de él.
f. Anhelar más de su presencia. Que Dios provoque en cada uno de nosotros cada día más hambre y sed de su presencia.

Como mantener un avivamiento:
1. Humildad
2. Rendición total
3. El creer (fe)
4. Darle toda la Gloria a Dios.
¡GLORIA A DIOS!
Dios cumplirá todas sus promesas así como él lo dijo, él lo hará. En (I Co. 1: 9-10) dice su palabra:
“Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer".
En comunión con Jesucristo, unidad de su cuerpo y persistiendo cada día es como veremos sus promesas cumplidas pronto.
En el libro de Esther Dios honró a un hombre que amo a su nación, procuró la paz de todos y logró lo que se propuso de la mano de Dios. (Esther 10:3) “Porque Mardoqueo el judío fue el segundo después del rey Asuero, y grande entre los judíos, y estimado por la multitud de sus hermanos, porque procuró el bienestar de su pueblo y habló paz para todo su linaje”.
Dios honrará al hombre que se humilla, que ama a su nación, quiere la paz de su pueblo, la unidad y el amor fraternal de todos sus hermanos que tienen pasión porque se establezca su reino en esta tierra. ¡ALELUYA!